LA VIDA COMO UNA OBRA DE ARTE


 

La autora Beatriz Marcia, nos invita a través del pensamiento de Nietzsche a amar la vida tal como es, porque a partir de ese momento le estaremos dando nuestro más profundo sí, al convertirnos en sus cómplices, no resistirnos a ella, aceptarla tal cual como se nos presenta, el amor fati en un eterno devenir.   Aceptar la tragedia y la felicidad, lo apolíneo y lo dionisiaco, la fuerza y la calma como algo natural que nos es dado por el solo hecho de existir, la ratificación de que estamos vivos.  La no negación del sufrimiento y la tragedia, afrontada con una actitud dionisiaca, ímpetu vital, nos hace coparticipes de una actividad creadora convirtiéndonos en autores de nuestra propia obra de arte, la vida.  El no rechazo al destino, en donde el sufrimiento sea reinterpretado como una posibilidad estética de transformación, cambio interno, búsqueda de significado de la vida y disfrute de las infinitas posibilidades y matices que ella nos ofrece.  Cuando comprendamos que el dolor y la alegría son dos caras de una misma moneda, cómplices de nuestra existencia y del juego del destino; sucesión infinita, implacable circularidad, aprenderemos a reconocer su fuerza y expansión, el eterno retorno de la misma.   Nos debatimos entre dos poderosas fuerzas, contradictorias y armónicas entre sí, su delicado equilibrio se convierte en la verdadera estética de la vida.  El arte nos enseña a convertir el dolor y el sufrimiento primero en aceptación, allí no existe escapatoria ni evasión, regalo de los dioses para convertirnos en creadores y transformadores de nuestra propia existencia, una y otra vez en un eterno retorno.

Luz Mary Martínez N.

Comentarios